
Al final de todos los programas, ejes rectores, planes, directrices, etc. se reconoce la importancia que tiene para nuestra vida un desarrollo orientado al mejoramiento general de las condiciones, en que se desenvuelve la vida humana. Pajestka cita: “El proceso de desarrollo es un fenómeno social, condicionado por relaciones interhumanas y por instituciones socioeconómicas, es preciso mirarlo por un prisma especial y tener en cuenta ciertos factores al elaborar un estrategia para el desarrollo. Así, dicha estrategia debe considerar las fuerzas de desarrollo social, los objetivos de desarrollo social y las soluciones sociales e instituciones que puedan contribuir a una mayor eficiencia económica. Con más precisión, estos aspectos sociales deben constituir los elementos integrales y absolutamente indispensables de cualquier estrategia de desarrollo, particularmente esenciales para los países en desarrollo, pues en ellos los grandes cambios socio-institucionales constituyen el factor básico para modernizar su economía.”
Ahora estas estrategias de desarrollo deben estar consideradas siempre como una estrategia de cambio socio-económico. El desarrollo debe considerarse como el movimiento ascendente de todo el sistema social. La gran diferencia que existe entre el desarrollo y el crecimiento está basada en la transformación cambio de infraestructuras y bases, crecimiento no es lo mismo que desarrollo aunque los dos cumplan beneficios, solo que uno transforma y logra el beneficio mientras que el otro no cambia ni transforma las bases. Un requisito para que este desarrollo se logre, tantos los países como sus dirigentes deben estar absolutamente convencidos de que la transformación puede efectuarse, dejar a un lado el desaprovechamiento de su potencialidad cuanto no tienen fe en sus posibilidades, apreciar la propia capacidad es importante, no distinguiendo escenarios, la capacidad que los mexicanos tienen en varios rubros. Un país en conjunto es el que debe tener una visión clara de sus potencialidades y de sus capacidades. Es decir el desarrollo de México no puede lograrse sin el progreso de cada una de sus regiones.
Hoy en día, las desigualdades regionales de México hacen evidente que no todas las entidades, sectores, localidades, mujeres y hombres se han beneficiado de la misma forma del proceso de inserción en los mercados internacionales ni de los profundos cambios que se han emprendido en México durante las últimas dos décadas. Por ello, se requiere de una estrategia regional que permita afrontar los retos de empleo y bienestar de su población a todo lo largo del territorio nacional. Para ello, deberá promoverse la competitividad en cada región atendiendo a la vocación de cada una de ellas para explotar su potencial y una estrategia de equidad para atenuar o eliminar progresivamente las disparidades en los indicadores de bienestar social. Tal es el caso de las comunidades indígenas en los mercados mundiales de exportación. La identidad y el desarrollo deben ir de la mano para generar riqueza y combatir la pobreza. El sector privado manifestó su disposición para jugársela con las comunidades indígenas del país. Respetando en todo momento las raíces, cultura, tradiciones y forma de ser de las comunidades indígenas y pone en el nivel más alto el reconocimiento a la visión, conocimientos, habilidades y cambios de actitud de nuestras etnias, ya que es una de las más grandes fortalezas que tenemos como país.
Dentro de la clausura del Encuentro México Indígena “Un nuevo amanecer” el Secretario de Agricultura, Alberto Cárdenas y cerca de 400 líderes indígenas provenientes de 14 estados del país, se hizo público ese compromiso y reconocimiento de la sociedad a la población indígena. Agregó: “me da mucho gusto ver a los habitantes de varios pueblos indígenas dialogando, entendiéndose y hablándole fuerte, claro y de frente a sus gobiernos y a los representantes de la sociedad”.
Este planteamiento demuestra que desarrollo con identidad no deben ir separados; por el contrario, deben ir de la mano para que se desarrolle la riqueza que ayude, luego, a vencer a la pobreza. Por su parte el Consejo Nacional Agropecuario se comprometió a fin de hacer una alianza entre las comunidades indígenas y el sector empresarial del país, lo cual significa que los productores se apropien de varios eslabones de las cadenas productivas.
Ante líderes de comunidades Náhuatl, HÑAHÑU, ÑUHU, Chontal, Purépecha, Maya, Chinanteca, Zapoteco, Mixes, Huichol, Taraumaras, Tsolslis, Chol, Tseltales, Chamula, Totonaca, Mazahuas, Otomís y Tlahuicas, el Secretario de Agricultura anunció que en breve se pondrá en marcha un programa para el pago de servicios a la biodiversidad, a través del cual se apoyará a todos los productores que siembran más de 50 variedades de maíces criollos de ladera. Otra buena noticia es que se pagarán todos los trabajos de conservación de suelos y aguas a través de obras de irrigación, tinas ciegas y ollas de agua, entre otras. Se anunciaron recursos por un millón de pesos como aportación inicial para que junto con los presupuestos de las organizaciones civiles y empresariales, se integre una sola bolsa con la que se de seguimiento a todos los compromisos establecidos en este encuentro. Así como sobre los mecanismos para accesar a los presupuestos de la SAGARPA para la compra de implementos agrícolas, pies de cría, invernaderos, lanchas, sistemas de riego, túneles y micro túneles. Del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria que en 2009 atenderá a más de 100,000 hogares, a través de proyectos productivos de traspatio en las comunidades de alta y muy alta marginación. En materia de capacitación, el Secretario de Agricultura, dijo que en más de 750 oficinas que tiene la SAGARPA en todo el país, pueden solicitar apoyos para apoyar la asistencia técnica, capacitación, asesoría para la exportación, promoción y certificación de productos.
Se reconoció el empuje de una gran cantidad de productores que habitan en comunidades indígenas, quienes ya han conquistado los mercados internacionales con producto orgánicos como café y miel de abeja y otros productos como charandas, mezcal y hojas para tamal de maíz y plátano.
Publicación Semanario El Agropecuario. Autoría L.A.N.I. Marisol Juárez Rueda





