
(Tarea grupo Licenciatura en Trabajo Social 2do. Semestre IVE marzo 2010)
Esta lectura está dedicada especialmente a todos los emprendedores,
“gatito Cheshire, ¿podrías indicarme qué camino tengo que tomar desde aquí?...
El gato contestó: “…eso depende de a dónde quieras llegar”.
Que importante es saber y conocer nuestros objetivos, la estrategia de una organización consiste en los movimientos y enfoques que diseña la gerencia para conseguir que la organización tenga excelentes resultados, o sea alcanzar sus objetivos. La estrategia es el plan de actuación que tiene la dirección para el negocio. Sin una estrategia, no existe ninguna dirección establecida que seguir, ningún mapa que consultar, ningún plan de acción coherente que produzca los resultados deseados. Y vaya que es difícil navegar sin un destino fijo.
La formulación y la implantación de una estrategia para el negocio constituyen las funciones directivas fundamentales. Entonces para que una organización se considere como excelentemente dirigida, ésta debe mostrar una ejecución excelente de una estrategia excelente. Son cinco los componentes que se deben considerara para la elaboración de una estrategia:
1. desarrollar un concepto del negocio y formar una visión de hacia donde se necesita dirigir a la empresa, en realidad, se trata de infundir en la organización un sentido de finalidad, proporcionando una dirección a largo plazo y estableciendo una misión.
2. transformar esta misión en objetivos específicos de resultado.
3. elaborar una estrategia que logre el resultado planeado.
4. implantar y poner en práctica la estrategia seleccionada de manera eficiente y eficaz.
5. evaluar el resultado, revisar la situación e iniciar ajustes correctivos en la misión, los objetivos, la estrategia o la implantación en relación la experiencia real, las condiciones cambiantes, las ideas y las nuevas oportunidades.
El principio de dirección estratégica nos dice que una misión bien pensada prepara a la empresa para el futuro, establece su dirección a largo plazo e indica sus intenciones de delimitar una posición empresarial en particular. El propósito de establecer objetivos es transformar la declaración de la misión y la dirección de la empresa en objetivos específicos de actuación por medio de los cuales se pueda medir el avance de la organización. Establecer objetivos implica reto, la fijación de un conjunto de resultados deseados que requieren un esfuerzo mayo y disciplinado. El reto de tratar de acortar la brecha entre el resultado real y el deseado impulsa a la empresa a ser más inventiva, a mostrar urgencia por mejorar los resultados incluidos los financieros y su posición como empresa y a emprender acciones más específicas en cuanto a sus intenciones. Por lo tanto, establecer objetivos desafiantes pero factibles ayuda a protegerse contra la complacencia, las desviaciones, la confusión interna sobre qué se quiere lograr y el status quo en el resultado de la empresa. Ahora este conjunto de objetivos en teoría debe abarcar horizontes tanto a corto como a largo plazo.
Los objetivos a corto plazo describen las mejoras y los resultados inmediatos que desea la genérica o la dirección. Los objetivos a largo plazo impulsan a los gerentes a considerar lo que pueden hacer ahora para umentar con el tiempo la fortaleza y resultado de la organización.
Este es un ejemplo de declaración de misión:
McComick & Company
La principal misión de McComick & Company es expandir su posición de líderes mundiales en los mercados de las especias, condimentos y saborizantes.
Y estos son dos ejemplos de los objetivos corporativos de la misma empresa:
Mejorar la rentabilidad de cada uno de nuestros grupos operativos existentes: de consumo, industrial, de servicio alimentario internacional y de envases.
Lograr un ritmo de crecimiento neto de ventas del 10% anual.
Los objetivos son los fines y la estrategia es el medio para alcanzarlos. En realidad, la estrategia es una herramienta gerencial directiva para lograr los objetivos estratégicos. La creación de una estrategia es un ejercicio de carácter emprendedor. Siempre va a existir cierto grado de riesgo y aventura al seleccionar entre orientaciones empresariales alternativas y determinar la siguiente etapa de movimientos y enfoques. Siempre se van a enfrentar a un reto a un desafío emprendedor, que también siempre está presente al tratar de que la estrategia de la organización se mantenga renovada, que responda a las condiciones cambiantes y que dirija la organización hacia las actividades empresariales adecuadas en el momento adecuado.
Por lo tanto no se puede, ni se debe evitar el pensar en cambios estratégicos. Con frecuencia, existe un mayor riesgo al navegar con el statu quo que al asumir el riesgo de hacer cambios. Excelentes indicadores del espíritu emprendedor de los directivos son el grado de riesgo o de prudencia con que éstos se mueven hacia direcciones nuevas y con cuánto vigor inician acciones para promover el espíritu emprendedor. El pan de acción estratégico de una compañía es dinámico, y continuamente sufre revisiones, mejoras y refinamientos. Por su parte la estrategia de una compañía se desarrolla progresivamente a medida que se van presentando diferentes acontecimientos y conforme aumenta la experiencia directiva. No se puede planear todo con anticipación, e incluso los mejores planes deben adaptarse a condiciones cambiantes y a sucesos imprevistos. Por lo tanto, la formulación de estrategias se compone de dos elementos uno proactivo que tiene carácter anticipativo y el otro concebido como respuesta a nuevos desarrollos, oportunidades especiales y a experiencias con los éxitos y fracasos de movimientos, enfoques y acciones estratégicas anteriores.
Fundamentalmente la implantación de una estrategia es una actividad directiva, la empresa, el presupuesto, la motivación, el desarrollo de la cultura, la supervisión y el liderazgo forman parte de hacer que las cosas sucedan y logara los resultados financieros estratégicos esperados. Es importante recalcar que debido a que cada una de las cinco tareas inherentes, ya mencionadas, a la dirección estratégica requiere una evaluación constante y una decisión en cuanto a si se dejan las cosas como están o se hacen cambios, el proceso de la dirección estratégica es continuo. Nada es definitivo, todas las acciones previstas están sujetas a modificaciones conforme cambian las condiciones del entorno exterior y surgen formas para mejorar. Gracias por hacer esta columna posible, y muy feliz 2008 a todos los lectores de El Agropecuario, les dejo una reflexión muy hermosa para despedir el 2007.
El éxito comienza con la voluntad
Si piensas que estás vencido, lo estas;
si piensas que no te atreverás, no lo harás;
si piensas que te gustaría ganar, pero que no puedes,
es casi seguro que no lo lograrás.
Si piensas que vas a perder, ya has perdido,
porque en el mundo encontrarás
que el éxito empieza con al voluntad,
todo está en tu estado de ánimo.
Muchas carreras se han perdido
antes de haberse corrido,
y muchos cobardes han fracasado
antes de haber su trabajo empezado.
Piensa en grande y tus hechos crecerán,
piensa en pequeño y quedarás atrás,
piensa que puedes y podrás,
todo está al alcance de tu mente.
Si piensas que estás adelante, lo estás;
tienes que tirarle alto para elevarte,
tienes que estar seguro de ti mismo,
antes de ganar un premio.
La batalla de la vida no siempre la gana
el hombre más fuerte o más ligero,
porque, tarde o temprano, el hombre que gana
es aquel que cree poder hacerlo.
Napoleón Hill
Publicación Semanario El Agropecuario Diciembre 2007. Autoría L.A.N.I. Marisol Juárez Rueda.