miércoles, 14 de abril de 2010

Del Mar. . provecho! . . . o tal vez no tanto del mar.


La International Boston Seafood Show es la exposición de frutos de mar más importante de Norte América. Por más de 20 años miles de expositores y visitantes de todo el mundo han hecho de IBSS el lugar donde desarrollar sus negocios internacionales. Este tipo de exhibiciones se considera la manera más eficiente de contactarse con clientes, acceder a nuevos productos, conocer nuevos compradores, evaluar tendencias y descubrir que hay de nuevo en tecnología para frutos de mar y escuchar los consejos de expertos en: tendencias de mercado, precios y suministros, cómo asegurar estándares de calidad, y regulación de medio ambiente. Nuestro país estuvo presente en la pasada International Boston Seafood Show, donde se reunieron compradores de más de 76 países. El 26% de los asistentes representan compradores internacionales, 6 de cada 10 visitantes que pasan por su stand planean comprar frutos de mar como resultado de su visita a la feria.

El año pasado el poder de compra total en frutos de mar de los asistentes a la feria es de $30.6 billones de dólares. Con 6,114 expositores en 869 stands. De los productos expuestos destacan productos de mar frescos, congelados, vivos, con valor agregado, con marcas o con marcas privadas, además de equipamiento, máquinas para procesamientos, refrigeración, enfriado. Dentro de los servicios y organizaciones se encuentran también empresas e instituciones dedicadas al control de calidad, financiamiento, asociaciones y comercio electrónico packaging (envase y embalaje), transportación, equipo y complementos. En el 2009 decenas de miles de asistentes vinieron al Hynes Convention Center, 900 expositores en más de 130.000 pies cuadrados. Se desarrollaron conferencias sobre diferentes temas y hubo una competencia donde se evaluaron los productos de los participantes bajo diversos criterios.

Del 13 al 16 de marzo pasado, con apoyo de la SAGARPA a través de su organismo desconcentrado Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria promovió en Boston, Massachusetts, la participación del Pabellón Mexicano MexBest en el que expusieron 12 empresas mexicanas productoras de camarón, pulpo, mero, robalo, cola amarilla, jaiba, ostión y mejillones, así como productos con valor agregado como pescado y camarón marinado, fileteado y en presentaciones listas para el consumo. El pabellón mexicano contó con una nueva imagen alegórica a la celebración del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana.

Los visitantes en su mayoría son exportadores, importadores, distribuidores, procesadores, transportistas, mayoristas, detallistas, operadores del servicio alimentario, representantes de cadenas de supermercados y de los centros comerciales más influyentes del mundo. Durante el 2009, las exportaciones mexicanas de pescados y mariscos al mercado de los Estados Unidos ascendieron a 431 millones de dólares. Entre los principales productos de exportación destacan camarones de acuacultura, langostinos, filetes de pescado frescos y congelados y atún aleta amarilla. Las exportaciones mexicanas de camarones y mariscos durante 2009 rebasaron los 332 millones de dólares, lo que representa un 77 por ciento del total de ventas al mercado exterior del sector.

Durante la exposición uno de los objetivos fue la consolidación de encuentros de negocio entre los expositores mexicanos con los principales importadores, distribuidores y compradores de Estados Unidos, Europa y Asia. Fue evidente el interés de los compradores por la calidad, frescura y sabor de los productos pesqueros mexicanos, derivado de la ventaja comparativa que ofrece la cercanía geográfica con el mercado de la Unión Americana. En el pabellón de México estuvieron presentes 12 empresas mexicanas y representantes de productores mexicanos, las que realizaron ventas inmediatas por 100 mil dólares; a corto plazo se hicieron compromisos de exportaciones por 10.6 millones de dólares y a mediano plazo se amarraron negociaciones de exportación por cinco millones de dólares; en total se realizaron ventas por 15.7 millones de dólares.

Fue significativa la presencia de los estados de Yucatán a través de los productores que integran el Comité Estatal del Sistema Producto del Pulpo, así como de Sonora con producción de jaiba, Campeche participó con camarón rosado y café y pulpo, Baja California con producción de ostras y el Distrito Federal participó con filete de tiburón gris y camarón en diferentes presentaciones. Recalco el D.F. porque a pesar de no tener recursos marinos han adaptado y transformado su escenario para producir lo que por naturaleza era imposible. Esperemos que el año entrante Veracruz esté presente en este recinto, ya que es un estado que cuenta con toda la riqueza del mar para aprovecharla. Empresas de Sonora, Sinaloa y Yucatán han obtenido su certificado que les permite exportar a los países de la Unión Europea, lo que les ha permitido mantener el dinamismo en el sector en base a la diversificación de sus exportaciones.

Publicación Semanrio El Agropecuario. Autoría L.A.N.I. Marisol Juárez Rueda. Abril 2010

Adaptabilidad


Durante mucho tiempo he tenido el gusto de escribir semana a semana sobre las notas más importantes en temas de competitividad en el campo, y uno de los factores que son primordiales para que ésta se dé es la adaptabilidad, se ha constatado con experiencias durante muchos años; que no son las empresas más grandes y fuertes las que logran alcanzar el nivel de competitividad, si no aquellas empresas que logran adaptarse en un tiempo de respuesta acorde con la necesidad que se esté presentando. La adaptación es indispensable para trascender, es como un proceso de evolución.

Existen estados en nuestra república que están muy lejos de tener las riquezas del estado de Veracruz, sin embargo han adaptado y modificado sus entornos naturales a fin de allegarse de recursos que de forma natural se les han negado, como por ejemplo la semana pasada en la nota de los frutos del mar, el saber que una empresa del Distrito Federal está ya exportando tiburón gris parecería imposible, sin embargo hoy día, de esta actividad se están generando fuentes de empleo y riqueza para esa zona. Y es que como primer elemento está la dotación de recursos naturales, que se da tanto en las materias primas, la localización estratégica, variedad climática, población capaz, diligente, motivada, integrada y solidaria, etc. pero como segunda opción está la adaptabilidad, la adecuación y transformación de los entornos y escenarios con el fin de cumplir nuestros objetivos. No solo se queda el ejemplo anterior otro sería los productos de viveros, el cultivo en hidroponía, etc.

En México se dedican a la producción de tomate alrededor de 50 mil productores. Los estados con mayor aportación son Sinaloa, Baja California, Michoacán, San Luis Potosí y Baja California Sur; juntos totalizan el 68 por ciento de la producción nacional. Como efecto del Programa de Adquisición de Activos Productivos que tiene en marcha la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, la producción de tomate rojo está cambiando del cultivo a cielo abierto a la modalidad de producción en invernadero. (Claro ejemplo de la adaptabilidad antes mencionada para satisfacer necesidades, en este caso de productividad). Este cambio de técnica en el sistema de producción repercute en el rendimiento nacional, ya que mientras a cielo abierto se tiene una cosecha de 30 a 40 toneladas por hectárea; en la modalidad de malla sombra se incrementa entre 140 y 160 toneladas, mientras que en invernadero, la producción se eleva hasta 300 o 350 toneladas por hectárea.

El cultivo, cosecha y comercialización del tomate rojo genera 72 mil empleos directos y alrededor de 10.7 millones de empleos indirectos. El valor de la producción se calcula ligeramente superior a los 12 mil 700 millones de pesos. El año pasado, tal como ha ocurrido en los últimos ciclos anuales, el crecimiento de la producción de esta hortaliza fue de alrededor del tres por ciento en relación al año anterior, (incluye cielo abierto y agricultura protegida); dada la tendencia observada en el mercado del jitomate se espera que el aumento de la producción continúe para el presente año.

En los últimos tres años, la exportación anual de jitomate registró un crecimiento promedio cercano al 10 por ciento; en 2009 se cultivaron 53 mil hectáreas en las que se obtuvo una producción de 2.3 millones de toneladas, de las cuales el 50 por ciento se destinó al mercado de exportación. El jitomate es la hortaliza que genera la mayor cantidad de divisas al país con un promedio de mil 200 millones de dólares anuales. El principal destino para el tomate rojo es el mercado de los Estados Unidos, a donde las ventas se han incrementado de 987 millones de dólares, en 2006, a mil millones 123 mil dólares en 2009. El segundo mercado-destino para la hortaliza mexicana fue Canadá, en donde las ventas aumentaron de 108 a 119 millones de dólares en los últimos tres años.
Este fenómeno de crecimiento se debe a que los consumidores prefieren los alimentos naturales, ricos en fibra y de alta calidad, características que reúne el jitomate mexicano.

Publicación Semanario El Agropecuario. Autoría L.A.N.I. Marisol Juárez Rueda. Abril 2010.